6 - El Oráculo a la medianoche.
Ya en mi cuarto, cuando había estado en cama por unos veinte minutos, algo sumamente extraño sucedió.
Me senté en la cama, impresionado por la fuerza con la que esa imagen invadió mi mente y la confusión que me causó. Sabiendo que estaba ya quedándome dormido, simplemente sacudí mi cabeza y me volví a acostar.
Probablemente cinco minutos después, otra imagen extraña apareció en mi mente, con tanta insistencia que me tuve que levantar de la cama y quedarme ahí parado en la oscuridad del cuarto de hotel, tratando de entender. Era un punto rojo, como si hecho de polvo, flotando con un resplandor anaranjado contra el beige de la montaña.
Jamás en mi vida algo así me había pasado. Nunca antes me había tenido que levantar de la cama para tratar de entender algo que entró en mi mente en un estado quasi subconsciente, demandando tanta atención.
Me estaba ya durmiendo, en ese momento en el que el consciente da paso al subconsciente, cuando de repente, contra el negro de mi visión interna, lineas blancas se movían hacia el centro como cien serpientes. Parecían formar dos tigres, uno más grande que el otro y con su pata levantada. El pequeño aparecía hincado o sentado frente a él. (Esta imagen es una recreación cercana a lo que ví o creí ver, aunque después comprendí que los tigres eran mi propia interpretación).
Me senté en la cama, impresionado por la fuerza con la que esa imagen invadió mi mente y la confusión que me causó. Sabiendo que estaba ya quedándome dormido, simplemente sacudí mi cabeza y me volví a acostar.Probablemente cinco minutos después, otra imagen extraña apareció en mi mente, con tanta insistencia que me tuve que levantar de la cama y quedarme ahí parado en la oscuridad del cuarto de hotel, tratando de entender. Era un punto rojo, como si hecho de polvo, flotando con un resplandor anaranjado contra el beige de la montaña.
Jamás en mi vida algo así me había pasado. Nunca antes me había tenido que levantar de la cama para tratar de entender algo que entró en mi mente en un estado quasi subconsciente, demandando tanta atención.
Cuando no pude encontrar ninguna explicación para estas visiones, comprendí que quizás tendrían que ver con el siguiente día, cuando visite el santuario mismo. Concluí que estaré atento a esos colores y formas, a lo mejor en una piedra, en un letrero, en la camiseta de alguien?
Regresé a la cama muy intrigado por la inusual calidad y potencia de estas imágenes, y con una gran expectativa...

Comments
Post a Comment