El Hijo de Gaia no ha muerto. Apolo está sólo callado. En Delfos las Águilas se encuentran eternamente. Y el Oráculo siempre está cercano.
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Los mitos nos dicen que Apolo mató a Pitón, la culebra más grande en el mundo antiguo, en Delfos, derrocando el reinado de Gaia para siempre en esa zona. Este mito, como todos los mitos, representa a la humanidad en su estado de desarollo en ese momento. Mientras fue compartido, lo que fue un milenio entero antes de nuestra era, se dio una guerra entre el orden natural femenino y las capacidades intelectuales y físicas de los hombres. Gaia fue la figura mitológica más fuerte durante todos esos siglos, siendo la figura central de los mitos locales por milenios. Las esculturas cicládicas prevalecientes durante toda esta era lo demuestran. Esto explica por qué Pitia, la sacerdotisa (gitana) quien recibía el mensaje de la tierra, siempre era mujer. Lo cual yo encuentro muy inusual, especialmente durante los últimos siglos de Grecia antigua, cuando las mujeres ni siquiera podían ir al teatro o votar. Gaia puede ser entendida como la Madre Tierra, y como ha sido demostrado por...
Ya en mi cuarto, cuando había estado en cama por unos veinte minutos, algo sumamente extraño sucedió. Me estaba ya durmiendo, en ese momento en el que el consciente da paso al subconsciente, cuando de repente, contra el negro de mi visión interna, lineas blancas se movían hacia el centro como cien serpientes. Parecían formar dos tigres, uno más grande que el otro y con su pata levantada. El pequeño aparecía hincado o sentado frente a él. (Esta imagen es una recreación cercana a lo que ví o creí ver, aunque después comprendí que los tigres eran mi propia interpretación). Me senté en la cama, impresionado por la fuerza con la que esa imagen invadió mi mente y la confusión que me causó. Sabiendo que estaba ya quedándome dormido, simplemente sacudí mi cabeza y me volví a acostar. Probablemente cinco minutos después, otra imagen extraña apareció en mi mente, con tanta insistencia que me tuve que levantar de la cama y quedarme ahí parado en la oscuridad del cuarto de hotel, tratand...
Finalmente entramos al museo, nuestra parada preliminaria, que fue mucho más impresionante de lo que me había imaginado. Tiene esculturas extraordinarias, como el mejor retrato de Antinous que he visto en el mundo, y el inteligente y muy vivo Hagias. El Omphalos, ombligo, está aquí también (no el original, pero igual una copia muy antigua), que marcaba el centro de la Tierra, el que se creía estaba en Delfos. Caminé por el museo en silencio, inhalándolo todo, sabiendo que Oscar estaría todo ese tiempo en la galería del Carretero. Oscar me había contado hace muchísimos años, que la única vez en su vida en la que tuvo una experiencia que el podría llamar mística fue cuando vio al Carretero con su amiga Ivonne. Les impresionó tánto que regresaron la mañana siguiente para sentarse nuevamente en su presencia lo que más pudieron. Mi amiga Donna, quien no conoció a Oscar o supo de mi conversación con él, me dijo básicamente lo mismo unos pocos días antes de mi viaje a G...
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